Con su título intento describirlo. Surge con el deseo de procurar hacer inteligible el funcionamiento de una fuente: bebe, vierte, revierte y hasta convierte. Se abre este blog a la participación de amigos, conocidos o desconocidos que así lo deseen con cualquier ejemplo de realización en cualquiera de los lenguajes posibles. (Sofía Serra, Enero de 2010)

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viernes, 24 de febrero de 2012

El arte de beber

Fackel, muy amablemente , me ha permitido hacer uso de su magnífico texto para elaborar esta entrada. Nada más leerlo esta mañana, me impresionó especialmente, y me gustó en la misma medida. Al pairo de su lectura, probablemente motivada por haber conseguido "saciar mi sed" a través de él, recordé esa fotografía con la que lo acompaño.
Aquí el espléndido blog de Fackel: La antorcha de Kraus
Ésta, la entrada donde lo encontré

Muchísimas gracias, Fackel.




"siempre me ha parecido que un poema es toda una experiencia, le replico; sin duda, dice y retoma el hilo, y no solo leerlo, como señalaba Wallace, que lo es también; y como lo leas y a quien se lo leas; porque, a ver, ponte a pensar en ello: el autor, ¿cuántas veces se recita a sí mismo sus propios versos?; escribir un poema es ya una recitación; ese esfuerzo inicial de extraer de la materia difusa que lleva dentro de sí elementos que le digan algo; luego, separar la ganga de la mena; y ese tira y afloja, el abandonar y el ponerse de nuevo, la confusión y la certidumbre, la bruma y la luz que le sucede, la parada y el paso nuevo; en definitiva, una tensión entre la voz que es muda y el silencio que habla; llegar al punto en que lo que intuía y deseaba prospectar se ha convertido en el significante; y ese punto puede ser una ilusión, pero es la ilusión que el perseguía; y en ese proceso ¿no hay acaso una declamación incesante que se crea y se destruye a sí misma?; ¿en qué punto da por hecho un poeta que tiene terminada su obra?; ¿reside en el corpus de intenciones y significados que le han impulsado o en la musicalidad que en un momento dado parece que le remitiera al comienzo?; eso querría decir que la música y la poesía estarían unidas por alguna suerte de vínculo y se reencontrarían en algún recóndito territorio de su expresión, me atrevo a apostillarle; acaso, dice, si alguna vez soy capaz de ocupar ese espacio misterioso y sin fondo, te lo diré, pero mientras me dedico a la experiencia de leer los poemas para experimentar lo que dicen; es en ese momento cuando traspaso la frontera sintáctica y percibo los objetos, los paisajes, las almas, sus pasiones; ya no leo siquiera, me he aislado de la capa que envuelve y palpo cada acto que existe allí, dentro del poema; ha puesto sus dedos en la cristalera y ha jugado a rozar extraños reflejos en la ventana"

martes, 21 de febrero de 2012

Je est un autre (o cómo el artista contemporáneo sueña con ser ficción autotrascendente (Artículo de Luis Francisco Pérez)

Ayer encontré otro gran tesoro, este artículo escrito por Luis Francisco Pérez en su blog El juego de las decapitaciones. Conforta poder encontrar reflexiones como ésta en tiempos como los nuestros. Gracias a su generosidad lo dejo incluido en este blog.


Je est un autre (o cómo el artista contemporáneo sueña
 con ser ficción autotrascendente)


Uno de los momentos más hilarantes, e intelectualmente productivos, de toda la filmografía de Godard es cuando Jean-Paul Belmondo, en Pierrot le Fou, y mientras conduce un descapotable junto a una amiga, ésta le pregunta extrañada: “¿Con quien hablas?”, a lo que Pierrot, contrariado, responde, “con el espectador ¿no lo ves?”, para seguidamente girarse hacia la cámara y, mirándonos, exclamar: “ya les decía yo, nunca se entera de nada...”. Probablemente ésta situación relatada -por lo que tiene de desplazamiento y conquista (casi un gran angular ideológico) de los límites de la ficción en tanto que representación de una dialéctica de lo históricamente contingente- sea la más inteligente y audaz de todas aquellas acciones que, directa o transversalmente, inciden en la idea de cómo construir una realidad afirmativa (culturalmente afirmativa, queremos decir) bajo el disfraz artístico (divertido o grave, tanto da) de una práctica discursiva crítica, e, insistimos, “afirmativa”, aquí adoptando nosotros la concreta entonación de Marcuse al respecto, cuando éste observa que todo el arte y la cultura tienden a ser, incluso a pesar de ellos mismos, afirmativos.

Para el argumento que en este texto pretendemos desarrollar nos vamos a servir de un segundo ejemplo cinematográfico, o de cine, para no alejarnos demasiado de la delgada línea roja que separa ficción y verdad. Aquí no es tanto la imagen, y la implicación de la misma con el espectador en tanto que sujeto activo en el desplegamiento de la dramaturgia, sino en la letanía de doble expresión, afirmativa una, acusatoria y negativa la otra, que los dos personajes principales de la película de Alain Resnais, Hiroshima, mon amour, el superviviente japonés y la profesora de francés, se lanzan mutuamente: “He visto todo / No has visto nada”, y a donde, a diferencia de la escena de Godard, Resnais se diría más interesado en mantener al espectador en una pasividad, si bien crítica y cuestionadora, con respecto a lo mostrado. Podríamos decir, entonces, que, en Resnais, las empalizadas de la alta cultura aún mantienen su antigua soberbia afirmativa, pero Godard está más interesado en filmar a través de los desgarrados huecos que el tiempo y la historia han dejado en la antaño noble superficie de esa alta y soberbia empalizada.

He visto todo / No has visto nada. Cul de sac, efectivamente, de una dialéctica privada e íntima condenada a desvanecerse en la contingencia materialista de la Historia. Con una infinita (mejor decir: insalvable) dosis menor de complejidad, gran parte del último arte contemporáneo escupe al espectador el mismo y miserable argumento: “No has visto nada”. Mientras tanto, el que mira, sujeto de Historia, es decir: de tiempo y memoria, se defiende del acoso compungido y lagrimeando: “He visto todo”. Y es que el arte siempre lleva las de ganar (que no el artista: siempre es conveniente hacer separación de bienes), en la medida que su arma más poderosa no es el ejercicio formal (brillante, noble, inteligente, banal, pueril o patético) ni la tiranía visual ejercida con el espectador, sino la insistencia incansable en la afirmación positiva de su acción, en su voluntad irrenunciable por y hacia la auto-trascendencia, en la arrogante seguridad de que siempre, siempre, nos vamos a creer el dispositivo mistificador de su representación. El artista, para hacer creíble su dramaturgia, se auto-trasciende como Otro, porque en caso contrario se plantearía un conflicto de intereses con la Diferencia que él mismo esgrime como carta de presentación. Pero a su vez ello le lleva a una triste paradoja. No puede avanzar un paso más luego de ese primer e inicial Otro, pues como bien decía Lacan, no existe el Otro del Otro. Ni siquiera para el artista, que todo lo puede.

Lo que sí existe es la ceremonia (estética) de la confusión. Por nuestra propia salud mental sería muy interesante no confundir creación artística con “creación de sentido”, correlato lógico éste último en la patológica obsesión del artista (que no del arte, de nuevo insistimos en ello) por afirmarse en la verdad de su creación. Toda “producción de sentido”, al igual que esos aviesos periodistas siempre preocupados por “comunicar con la audiencia” va en detrimento de la cualidad del arte en tanto que instrumento liberador de la capacidad intelectual y crítica del espectador. Ahora mismo resulta desalentador, en verdad, que haya tantos “creadores de sentido” y, desgraciadamente, tan pocos “artistas”. Conviene no engañarse un paso más allá de lo que dictan las buenas formas -estéticas, por supuesto. En cuanto a la moral de la forma, ni sabe ni contesta. Al respecto conviene recordar estas lúcidas palabras de Adorno: “El giro hacia la objetividad, que en todas partes es justificado como un progreso del arte moderno, ha dejado atrás el momento de juego. El sujeto, que sabe que ha dejado de ser el creador y la sustancia de la obra de arte, para ser el órgano ejecutor de la necesidad de la cosa, ya no se pone a sí mismo en el sentido tradicional de la misma obligatoriedad, pues ya no puede expresarse con la antigua ingenuidad”. ¿Que ya no puede expresarse con la antigua ingenuidad? Por supuesto que sí, faltaría más, aunque esa (falsa) “ingenuidad” viene revestida de ricas (y también apócrifas) telas conceptuales. Es la excelencia de ser postmodernos: además de póstumos, también se encuentra siempre a mano cualquier tipo de herencia que moralmente te saca del apuro -por supuesto, para los que nos dedicamos a escribir sobre arte sirven los mismos recursos, estrategias y artimañas.

Sería, ciertamente, muy saludable que definitivamente nos demos por enterados que el artista es, esencialmente (ahora mismo), un productor de cosas que ya no puede seguir utilizando la ingenuidad propia de un bebé con sus primeros juguetes. Ya no es más un creador, sino “el órgano ejecutor de la necesidad de la cosa”. Y “la cosa”, y quien la contempla, exige, como mínimo, inteligente valentía formal y alta moral profesional. El que “la cosa” sea tanto “bonita” como “horrible” no posee ningún valor e importancia. Por supuesto, en el mundo son millones los que se siguen teniendo a sí mismos como “Artistas”. Son simplemente “creadores de sensaciones visuales”. Productores de sentido de burda y banal prosa. Adorno, que como es bien sabido detestaba a Stravinsky tanto como reverenciaba a Schoenberg, intuía perfectamente que los artistas preferirían con mayor agrado al ruso (más narrativo y fácil de otorgar un sentido) que los áridos pentagramas del austriaco. No en vano cuando el artista inaugura o presenta su obra se contempla a sí mismo como La Consagración de la Primavera. Los días de diario, más humildemente, se conforma con ser Petrushka.

Con toda seguridad el problema radica en el autor que escribe este texto. Pero lo cierto es que me identifico plenamente con la amiga de Pierrot le Fou: nunca me entero de nada, ni de qué va la función. Creo haberlo visto todo, y los artistas siempre me recriminan que no he visto nada.

viernes, 17 de febrero de 2012

Un poema de Ramón Ataz: Elogio del cieno (diatriba contra la mezquindad)

Hace poso meses que conocí su blog, El bosque de Mnemea, voy descubriendo su poesía, que me llena.


Elogio del cieno (diatriba contra la mezquindad)

* A todos los pequeños burgueses, por ser capaces de vivir nuestras ridículas vidas
con un orgullo verdaderamente inexplicable.


Pues todo está en la risa,
nos conviene
mirar también al cieno;
dejarse temblar en sus vapores,
sobrevivir en su fragua alimentándolo.

A aquellos que colgáis de vuestros pies
en la sólida muralla de la noche,
ornatos del terror, propongo un pacto:

¡Amad!

yo seré las manos que recojan
vuestros latidos últimos.

Me conocéis por mi llanto,
escucháis los sonidos del invierno
en mí. Tristes caminos, tristes
a mi paso, blanqueándose
conforme mis zapatos los allanan.

Hombres atados, silbáis
porque el silencio es inhóspito,
pero a lo lejos, allá,
donde el placer se interpone a vuestra imagen,
sois un sonido feliz,
un viento cálido preñado de semillas.

¿Qué saben de vuestras piernas estiradas?
¿Qué del horror que acuna vuestro sueño?

Vuestros párpados moldean
el único horizonte permitido.
Párpados libres, ojos siervos,
¿por qué llorar?
no habéis nacido
y por lo tanto la muerte no os persigue.

¿Por qué pensar?

Solo sois cuerpos de arena,
el volcado en carne de un fantasma.
Sois solo risa,
el cieno todavía no os concierne,

así que os pido:

ya que podéis nacer,
naced.
ya que podéis amar,
amad.

Autor: Ramón Ataz

miércoles, 15 de febrero de 2012

La fuente con la niebla (entrada de Alfonso Xen Rabanal)

Una entrada en el blog de Alfonso Xen Rabanal que ayer le pedí prestada para ponerla aquí.


Un rato en la niebla


¡Ay, mamacita! Ah, ¿que hoy es san ballantine´s? Sí, conozco a gente que lo bebe como si fuese mosto y después vomitan rosas de interflora que no son de comercio justo... nos sigue dando igual que exploten a otros... y tanto nos dadá que pasamos ya de que nos exploten a nosotros... demasiada explotación y no huele a pólvora, sólo lágrimas de gases y pelotas de goma... sirenas, aviones a reacción que pasan y los pájaros que caen muertos... desfiles de miseria y sigue sin nevar por aquí... san bala que atines en tus sesos si puedes es lo que te va quedando, Spa-in si eres vip, si no out, spa-out... llora sin gases y caga rosas transgénicas... puaj.

Escruto en el esputo negro un futuro coherente, maravilloso mundo de colores revueltos que se tornan en negro. Escrito queda. Paleta de noche oscura. Paletos que caminan. No existe revolución posible en esta generación de doce más uno y lo saben. Todos los negritos, uaaá, tienen hambre y frío, guaguaguay, que nos pase a nosotros no les reconfooortará...

Somos los que más rolangarrulos hemos ganado, que dice el rajao, y lo vemos gratis, oiga, aviso a navegantes, a cobrar por la tele pública, me parece bien, a ver si vamos hacia el apagón digital, que debe ser meter el dedo en el culo, el corazón, tan bien traído este día, en el sol negro, sí, agujero negro que todo lo sume, no quería ser tan chabacano, así estamos en este spa, de rodillas y por detrás, es como nos gusta más... sin hacer aprecio, ni puto caso, el mayor desprecio después de la reforma laboral que quita marcos franquistas y se queda con la foto del menda pa que se expanda por este spa... garrulos de garrote insertado en el culo y a menearlo pa su deleite escenificando el paquito el chocolatero.

Y na, yo sólo pasaba un rato por la Niebla, pa decir que estos días estoy out, es lo mío como buen parado que soy, improductivo, oveja que tirita sin dar lana a los patrones, aunque nadie habla de los empresarios españoles, esos que no saben ni quieren gestionar sus negocios, que son tan garrulos como los políticos, eso es lo que ha dicho hace un rato el que hace caja en los bancos, sí, ese que en los mentideros se decía que se tiraba a la botella, pero no, quedó demostrado que para eso ya estaba el consorte, pa darle y bien a la botella de ribera del duero, supongo... es lo que ha dicho, gustito oírles hablar, tú, que los políticos están mal pagados, sí, que por eso los talentos no se meten en política, como auto justificándose por rechazar algún ministerio, relamiéndose en su poltrona, pero diciendo, por fin, lo que todos sabemos: que nuestra clase política está compuesta por paletos sin talento alguno... porque eso es lo que ha dicho y lo que han entendido en argentina donde se han subido un cien por cien el sueldo por unanimidad, ya, aunque la mona de seda china se vista... ya ves el calado de sus palabras que piden una reforma laboral en el congreso pa los pobrecitos políticos, adecuada a los tiempos, demasiado gasto en lubricante con base de agua que no dañe el látex, estos tiempos en los que nuestros próceres se solidarizan con el pueblo del que han salido elegidos democráticamente... saldremos de ésta, seguro... todos juntos lo hemos de conseguir... Todos garrulos
y

todos voluntarios... un dos un dos un dos que no sabemos ya contar más allá del paso o paseo militar que nos viene.

¿Revolución? Aquí ni en los guiñoles, tú... pues, por definición altruísta de los tiempos que vivimos, ya todos somos marionetas, vacíos de por sí y con el culo siempre abierto para ser manipulado.

Sí, hoy está rulando por la red las técnicas de manipulación de las marionetas, de Noam Chomsky, que son algunas de las que utilizan con nosotros... te las dejo en yo-u- tuve (laoportunidaddecambiaralgo.com) pues te las desgrana y explica...
algo me dice que el 99% no tiene tiempo ni para leer...



Sin acción no hay revolución
...

Sigue con san ballantine´s... sólo pasaba un rato por la Niebla
...

sólo digo que si lees y te forjas tu propia opinión no eres un perro que se come un filete envenenado... en ese caso la culpa es de quien te ofrece el filete que sabe que tú vas a devorar... pero sigo creyendo que se pudo elegir, que la culpa sí es de base... pues se miró hacia otro lado, hacia los escaparates de los bancos donde ofrecían dinero gratis para lo que tú quisieras... para que te desarrollases y no tuvieses complejos infantiles... podías tener dos o tres casas, coches de lujo, acostumbrarte a las marcas, esa moto que te frustró esa adolescencia donde siempre follaban quienes la tenían... generación de garrulos acomplejados que entró al engaño y al comer del cebo se enganchó al hierro, el que hoy nos legisla... No hay que olvidarlo, pues saben que defenderás los despojos de ese sueño consumista que nada te resolvió y tragarás con todo, rólex en muñeca que porta bandera de revolución de bar... cambia tú y cambiará tu mundo... es lo jodido, sí... pero somos muchos los que nunca vivimos su estado del bienestar y algunos los que no vamos a mirar hacia otra parte pero no nos vamos a comer en crudo la letra pequeña que no quisiste leer...

...hala... sigue con tu juego de corazones desvirgados
...


Autor: Alfonso Xen Rabanal 

Muchas gracias, Alfonso.

jueves, 9 de febrero de 2012

justicia (poema de Eloy Sánchez)

Poema de Eloy Sánchez, desde AQUÍ


Cuando la Justicia pierde
su inicial mayúscula y alcanza
la proporción de un vulgar eufemismo,
hay una uña negra que se astilla,
un cansancio repetido en el café,
una rabia más a que aferrarse,
la sombra de un anodino tumor
en todos
............ los ciudadanos
................................... de este
.............................................. puto país.


Autor: Eloy Sánchez

domingo, 5 de febrero de 2012

Envidia (poema de tayler durden)

Un poema que me impresionó el otro día cuando lo encontré en el blog de Escandar, AQUÍ. Tal como le expresé a su autor allí, pienso que hay que estar muy alejado de ella para poder "describirla" y, sin embargo, observar, sentir cómo el poeta es capaz de doblarse hasta lograr dar con los mecanismo que la evidencian ante los mismos ojos del ser humano que la siente, me puso los vellos de punta. A mí al menos me abrió la puerta a la comprensión de algunas acitudes humanas que hasta entoces no conseguían habitáculo en mis entendederas. Casi cincuenta años en tardar cómo actúa la envidia y qué mecanismos sociales adopta, aun sabiendo de los efectos de su asfixiante humareda y ponzoñosas emanaciones, que hasta los sentimientos más valiosos y las mejores relaciones humanas son capaces de destruir o corromper.
A ver si a base de nombrarla, la matamos de una vez por todas.
 

envidia

no sabría decirte el por qué de la envidia,
pero me asalta
y es como una manada de termitas que me azota por dentro
y me corroe como las ratas cuando tienen hambre,
o como el ácido deshaciéndose en mis mejillas hasta dejar
el pómulo en hueso y carne
ya no sé si muerta
o viva.

y es pesada como tragar plomo
o beber mercurio.

o como si un domingo de insomnio
a las 4 de la mañana
me quedara sin tabaco.

y no sé, la envidia, a cuento de qué
pero viene y es como un katrina de suciedad
y cartones mojados
que me plastifican las costillas por dentro
mientras siento miedo
sobre todo
de mi mismo.

de lo que soy capaz de hacer y aun más
de lo que ni siquiera me atrevo a intentar
pese a todo:
aunque no tenga nada que perder
sigo encerrado en mis propios prejuicios
como si así
pudiera sentirme a salvo
de tener que conceder explicaciones.

así que no sé a qué la envidia cuando viene
pero viene
y deja la vergüenza de mi escuálida desnudez
tiritando de frío en mitad de un baile de disfraces
al que no he sido invitado
y tampoco soy bienvenido.

y me va consumiendo como la pólvora
o los años,

y me riega de cenizas los principios
mientras apuesto por el gris
contra la dictadura de los arco iris.

temeroso del grito y su periferia
me escondo en el silencio
de mis estupideces.

y de mis miserias.

y tú me preguntas qué ocurre
y yo pienso: si tú supieras
y supieras cuánto puedo llegar a estar de podrido...

así que perdona
si ves que te miro
con gesto radiofónico al ausentarme
cuando a veces me buscas para mecer tu risa en mis labios
y yo me agacho
como al que se le han caído unas monedas
y las sigue rodando.

hasta que me presente limpio a tu fiesta
por favor, no vengas a buscarme.

no quiero que me veas chapotear entre mi propia mierda
mientras trato, como siempre, de no ahogarme.

(Muchas gracias por permitirme compartirlo aquí, Escandar. Discúlpame, por favor, no sé si prefieres que te nombre como Escandar-algeet o como tayler durden, por eso escribo los dos.)

miércoles, 1 de febrero de 2012

Everybody knows (poema de Eloy Sánchez)

Aquí, "Lágrimas en la lluvia",  el blog del poeta.

Everybody Knows

Viajamos en naves de madera hacia el colapso
-dirán
los que nos sobrevivan-
por no haber manchado de barro las calles,
por no habernos manchado de barro en las calles
ni gritar el grito que punzaba en lo hondo
de las gargantas secas.

Yo me iré
a un lugar donde la memoria no tiene memoria.
Dejad al menos
a los hijos de mis hijos
una lanza para la rebeldía.

(Eloy Sánchez) 

Muchas gracias, Eloy.