(fotografía procedente de disparo de otra persona)
Este inmenso honor le llega dado a "La fuente" de la mano de una maestra de preescolar (de vocación, en estos casos y algún otro siempre considero necesario especificar) que utiliza la poesía como herramienta de enseñanza, poesía de poetas consagrados y poesía escrita por ella para sus niños. Unos 10-12 años lleva haciéndolo. Puedo asegurar que sus alumnos son los mejor preparados del mundo entero.
La señora, la venerable y admirada señora, la escritora Ana María Matute, visitó su colegio esta primavera. Digo yo que por algo sería, ;).
Quiero dejar esta entrada, este santo y seña en la Fuente a ver si así se anima la maestra de preescolar a escribir ese artículo que le llevo pidiendo como un año o más, donde nos explique cómo lo hace. Resulta que hay muchos adultos que dicen no saber leer poesía ( y es verdad, no saben leerla), así como también se dice que la poesía no vende (y es verdad, ella no se vende). Resulta que personas pequeñas, que aún casi no saben leer, y mucho menos disponen de dinero en sus bolsillos, la adoran, la consumen, la devoran...
Esperaremos a que Eva María Serra Giráldez, que éste es el nombre de la maestra, nos lo explique.

Yo soy una de esas personas adultas, lo sabes, amiga, y ya me gustaría a mí que no fuera así, pero no sé cómo remediarlo. Si el paso de esta maestra —de curiosa coincidencia de apellidos con la autora de este blog :))))— por aquí pudiera obrar el milagro, bienvenida sea.
ResponderSuprimirBeso.
PS. Ana María Matute, jo, ahí es nada...