Con su título intento describirlo. Surge con el deseo de procurar hacer inteligible el funcionamiento de una fuente: bebe, vierte, revierte y hasta convierte. Se abre este blog a la participación de amigos, conocidos o desconocidos que así lo deseen con cualquier ejemplo de realización en cualquiera de los lenguajes posibles. (Sofía Serra, Enero de 2010)

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jueves, 4 de noviembre de 2010

Los hilos de plata que nos unen (Duende del Sur, un poema de Mayde Molina)

Desde el norte, desde Barcelona concretamente, me llegó mi propio aire. Leí el poema de mi querida amiga Mayde Molina y me sentí revivir cuando ya las horas de la noche sólo invitaban a mi conciencia, no ya al descanso, sino al hartazgo de lo sinsentido.
La arropo con esta fotografía que tanto significa para mí. Sola como imagen hizo vibrar el hilito de plata el día que la vi por primera vez hace ya muchos años, como si estando fuera, alguien hubiera podido retratar una estancia de mi alma que ni yo misma soy capaz de ver. 
Esos hilos invisibles que nos unen, se hacen veedores de nuestras propias sustancia haciendo sonar las campanilllas de lo que se muere, o simplemente se duerme, o simplemente resulta imposible que logremos ver. Despiertan al son de la voz del otro. Es el proceso inverso al de las células espejos que podamos poseer. Pre-ven.
Que no digan nunca que, que yo no lo digo, sin ti, seas quien seas, yo puedo vivir.



Título de la fotografía: Mujer fingiendo que duerme al sol de primavera


Duende del sur 

Recuerdo las tardes de bohemia
Los duendes bailando entre las cejas
Los guiños compartidos
Los roces, las presencias,
la humanidad en cada detalle
Los dibujos de manos junto a flores
Y flores junto a estrellas
Lanzar una cometa al aire
Volar detrás de ella
Ser niña, ser viento, ser espuma,
Crecer y crecer y crecer
Correr por una playa y no saciarme nunca de mar
Saltar sobre la prisa de las olas
Saltar y ser ola y un pedazo de mi mar

Recuerdo los ojos guardianes de mi infancia
Los ojos azul lienzo de mi abuela
Su voz de agua de luna, sus lunares
Su olor a flores en el pecho
El paso junto a mi cuerpo
Dejando siempre su esencia flotando en el aire
Su abrazo tierno y dulce como los astros
Como una tempestad de soles recién amanecidos
Las flores del almendro
Los olivares
Desnudos de tiempo
y de avatares
El ruido del silencio en las horas de la siesta
Las gotas de la lluvia cuando caía
la "lluvia milagro" en Andalucía
Rociando el sentimiento y los pasos
Y los surcos del camino tan hambrientos de lluvia
El Sol perpetuo en duermevela, ahora infierno, ahora gloria
Ahora pecado y bendición cayendo sobre la tierra
Las flores, los balcones, las celosías
El olor a los jazmines rompiendo la calma
más desnuda y alma de aire de la tarde
Las mocitas con sus flores en el pelo
Sus manos temblando en el desvelo
El corazón en un brinco
en un sin aliento
…Como yo cuando te decía:

Hoy mi novio me va a llevar al baile
¡Abuela, qué no se entere madre, abuela!
¡Qué no se entere, no vaya a ser qué no me deje!
Abuela y qué me pongo y qué me pongo
Qué no se me vea mucho casi nada
Qué sólo él me vea
Qué el corazón me canta y me arde y me baila
Qué la voz me tiembla
Y las piernas me andan solas
Y los besos se me escapan
Y las manos se me van a la cintura
Y dice mi madre que no tengo edad
Que tengo que ser buena y estudiar
Que me olvide de amores por un tiempo
Pero cómo olvidarme de su risa
De su andar y temblar toda la tierra
De sus besos y casi marearme…
Ay abuela, que corra el tiempo como el rayo
Que yo no quiero seguir siendo mocita
Que quiero ser mujer ya de una vez
Y bailar para él y vestirme para él
Para que nadie me diga
Qué se me ve, qué se me ve
Qué se me ve el brillo del querer
Y los besos hechiceros
Como dos luceros
flotando desnudos
sobre el pecho


Y al leerlo, me provocó este poema, y entonces ya dormí con sentido del natural cansancio del día


Mujer de aire

Como yo lo vivo, no atino al olvido ni al recuerdo.
Como yo lo vivo, soy un puro desatino.
Como yo me duermo en mis libres noches,
en mis suelos tibios,
en los pretiles de estos aires,
yo lo sueño.
Y así llega que contigo, mujer de aire.
mi alma se solaza en lo propio que yo soy.
Y, entonces, me vivo.

Sofía Serra

1 comentarios:

  1. Mi querida Sofía, gracias miles por tu cariño y por esta entrada tan preciosísima que has hecho.
    Tienes toda la razón del mundo, existen esos mágicos hilos de plata y un día tenemos que poder abrazarnos y charlar de nuestro sur y nuestras cosas... y vernos las caritas y los ojos tú y yo.

    Besosss y que tengas un precioso día

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